Cabezal Standback News #5
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Humo Sagrado

Hecha de momentos, la vida brinda muchas oportunidades para elegir aquellos que se parecen –bastante, al menos- a la felicidad. Para los amantes del tabaco, los habanos son, definitivamente, una experiencia superior entre sibaritas en busca de nuevos sabores, experiencias originales y momentos de placer que se extienden suaves entre aromas sensaciones profundas.

Porque para fumar un puro se necesita tiempo. Atrás deben quedar los apremios del día y los apuros cotidianos: como mínimo, el disfrute necesita de un espacio de 45 minutos y puede llevar hasta una hora y media gozar de un cigarro de mayor calibre.

El mejor tabaco del mundo se cultiva en Cuba, donde existen las tierras -o vegas- ideales para esas preciadas hojas con que se confecciona un puro. Entre ellas están Vuelta Abajo, Pinar del Río, San Luis, San Juan y Martínez y la región de Semi Vuelta.

Habanos es una denominación de origen. Sólo pueden llamarse así a los puros nacidos en Cuba, donde existen las más famosas fábricas de cigarros.

Los habanos están hechos de tabaco negro cubano. Las hojas de capa son las más grandes, finas, elásticas y caras, y se utilizan para formar la superficie exterior del puro. Las hojas para tripa y capote son la fuente de ricos aromas y sabores, con distintas fortalezas que definen la personalidad de un cigarro.

Salvo algunas excepciones (puros de vitolas pequeñas), todos los habanos se realizan a mano, siguiendo rituales históricos. Torcedores y torcedoras usan una tabla de madera, dos cortadores, una guillotina, goma vegetal y un cepo que verifica la longitud y diámetro del puro. El resto, es pura destreza para llevar adelante este tradicional arte que merece ser abordado con el debido respeto a la hora de encender un puro.

En la Argentina se comercializan alrededor de 32 marcas producidas en Cuba. A la cabeza de las marcas cubanas más prestigiosas está Cohiba. Detrás, Montecristo, Partagás, Romeo y Julieta, Hoyo de Monterrey, H. Upmann, Trinidad, Bolívar, San Cristóbal de la Habana y Vegas Robaina.

Además de los cubanos, los puros dominicanos también se ubican entre los más codiciados del mundo, con muy buenas cualidades en cuanto a combustibilidad, textura, sabor, elasticidad, olor, color y equilibrio en la composición de nicotinas y aceites. La marca emblemática de República Dominicana, donde se cultiva a partir de semillas cubanas, es Davidoff.

Puros

¿Cómo elegir el mejor cigarro?

Como siempre que se trata de experiencias, el recorrido es único y personal. Si es su primera experiencia con puros, los expertos recomiendan comenzar con las marcas de menor fortaleza. Para los más experimentados, un buen referente es, por supuesto, el gusto personal, además del tiempo disponible. En los habanos de tripa larga el sabor se intensifica por etapas a medida que se fuma, con lo cual sería una pena tener que renunciar a un habano antes de su final.

Antes de empezar a fumar, el corte debe hacerse encima de la línea donde del gorro se une a la capa (a unos 3mm del borde), con una guillotina o cortadores especiales. Se aconseja no quitar la anilla para no dañar la capa.

Para encenderlo, se debe usar una llama inodora: un encendedor de gas butano, un fósforo de madera o lámina de cedro. Nunca recurrir a encendedor de gasolina o una vela, para no impregnar el puro.

Ahora sí, el momento pleno del disfrute. Al aspirar suavemente, cuando el humo llena la boca y los sabores la invaden, déjese llevar por los perfumes sutiles de las hojas cultivadas al sol, a viejos recuerdos, a nuevos sueños, al placer de disfrutar un buen momento presente.

Los conocedores afirman que se debe fumar hasta las tres cuartas partes de su tamaño y que el rito desaconseja golpear y sacudir la ceniza, como se hace con un cigarrillo. Simplemente hay que dejar que ésta caiga a su tiempo, sobre un cenicero. En el instante final, tampoco debe aplastarse. Sólo se lo debe dejar reposar sobre el cenicero, hasta que se apague solo.

En el mercado hay gran cantidad de vitolas (tamaños). Cuanto más grande es el puro, mayor sabor. Los puros más gruesos queman más lentamente y producen una mayor cantidad de humo, con una gran intensidad de aromas y sabores.

En Buenos Aires, pero también en todo el país empiezan a proliferar tabaquerías exclusivas donde cualquier alma curiosa será bien conducida por este mundo de humos y sabores. Los puros a precio dólar son hoy un artículo de lujo. Pero también en este caso, la calidad supera ampliamente a la cantidad y un cigarro gustoso, bien estacionado, pleno de aromas, es una muy buena opción para regalar o regalarse.

Paso a paso

• Al elegir un habano, la capa debe tener brillo y ser uniforme. Al presionarlo ligeramente, se debe sentir firme aunque no duro.

• Existen más de 220 puros distintos y 32 marcas diferentes de Habanos cubanos, cada una con su propio estilo.

• Condiciones ideales de conservación: entre los 16 y 18ºC con una humedad relativa entre 65 y 70%.

• Existen humidores donde mantenerlos en condiciones óptimas, preferentemente de madera de cedro o nogal. No se los debe guardar en la heladera.

• Los puros importados oscilan entre $ 80 y $ 150. Pero también se consiguen versiones nacionales de cigarros a partir de los $ 25.

 

Buenas compañías

Si los cubanos son los puros más codiciados, su inevitable compañero a la hora de fumar es, entonces, el ron. Los puros maridan también muy bien con bebidas con cognac, brandy o whisky.

Sin embargo, en estas tierras se está consolidando una nueva tendencia que cada vez suma más adeptos: cigarros acompañados con buenos vinos tintos que aportan aromas primarios (frutales), secundarios (proceso de fermentación) y terciarios (aportados por la barrica de roble). Nuevos desafíos para cazadores gourmet.


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